Es más larga que la cuaresma.
Bestia alegre, echada pace.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Hace más la raposa que la curiosa.
Hormigas con ala tierra mojada.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
No es lo mismo llamar que levantarse a abrir.
Más se junta pidiendo que dando.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
La misa, dígala el cura.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Amistad de juerga no dura nada.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Mujer al volante, peligro constante.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
Putas y frailes andan a pares.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Sacar los trapos al sol.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Baila más que un trompo.
Habló de putas "La Tacones".
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Yegua cansada, prado halla.
Beber, hasta la hez.
Pan duro, pero seguro.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.