Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Tranquilidad viene de tranca.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Asno con hambre, cardos come.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Amor de gato se ve por el tejado.
Las penas con pan son buenas.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Hay más santos que nichos.
Beso, queso y vino espeso.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Tal para cual.
De luengas vías, luengas mentiras.
Puerta de villa, puerta de vida.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
El amor y los celos son compañeros.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Quien siembra, siega.
Peor que pulga en la oreja
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.