Del viejo el consejo.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
A la hora mala no ladran los perros
Más vale un hoy que diez mañanas.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Del odio al amor hay solo un paso.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Dádivas quebrantan peñas.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
En chica cabeza caben grandes ideas.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Agua estantía, renacuajos de día.
Dar en el clavo.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
A dos palabras tres porradas.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
A hijo malo, pan y palo.
Hasta los animales se fastidian.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Hacer favores, empollar traidores.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.