Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Baños, hasta los cuarenta años.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Casa oscura, candela cuesta.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Hay más días que ollas.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
La mala fe, no pare hembra.
Más doblado que carpa de camión.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Más vale tarde que nunca.
Detrás de los picos van los chicos.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
A mi, mis timbres.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Buey viejo, surco nuevo.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Cuatro ojos ven más que dos.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.