De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Me traen por la calle de la amargura.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Dar una de cal y otra de arena.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Tentar la huevera a las gallinas
Amor con celos, causa desvelos.
Obras vea yo; palabras, no.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Barbas mayores quitan menores.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Compañía de dos, compañía de Dios.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Lo prometido es deuda.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
La pisada del amo, el mejor abono.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
De bajada todos los santos ayudan
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Principio quieren las cosas.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Antes di que digan.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Amor de lejos, felices los cuatro
No hay boda sin doña Toda.
Hay quien las mata callando.