Habló de putas "La Tacones".
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Agua mansa, traidora y falsa.
Ni cenamos ni se muere padre.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Los difuntos, todos juntos.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Los enamorados, no ven a los lados.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
La muerte y el amor, enamorados son.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Amor de asno, coz y bocado.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Los de Morón como son, son.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Dios los cría y el diablo los junta.
Mujer que se queja, marido que peca
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Sin precio no se han las mujeres.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
La prisa es la madre de la imperfección.
Boda mojada, novia afortunada.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Un yerro, padre es de ciento.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.