Madre piadosa cría hija miedosa.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
La ocasión es la madre de la tentación.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Te has puesto como un choto con dos madres.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Ahí está la madre del cordero.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
De padres bocois hijos cubetas.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
A la hija muda, su madre la entiende.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
No hay madre como la de uno mismo.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Vayan las verdes por las maduras.
De padres asientos, hijos taburetes.
De padres gatos, hijos michinos.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Hijos y mujer añaden menester.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
A la madrastra, el nombre le basta.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.