De paja o de heno, mi vientre lleno.
Gallina vieja da buen caldo.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
A confite de monja pan de azúcar.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Lentejas, comida de viejas.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Las indirectas del padre Cobos.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
A mucho amor, mucho perdón.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.