Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Detrás de los pedos viene la mierda.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
Pase mayo, y pase pardo.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Cielo aborregado, suelo mojado.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Que no te den gato, por liebre.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Bien muere, quien bien vive.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
El amor todo lo vence.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
El que rompe viejo, paga nuevo.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Hijo de tigre nace pintado, y el de la chucha rabipelado.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Haber de todo, como en botica.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Lo malo sin maestro se aprende.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Por San Miguel se cata la miel.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.