El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
A gallo viejo gallina joven.
La mujer en la cocina es una mina.
Viejo con moza, mal retoza.
Moza reidora, o puta o habladora.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Moza gallega, nalgas y tetas.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
La casa, la mujer la hace o deshace.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
A la que te criaste, te quedaste.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Chiquita, pero matona.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Agua caliente, salud para el vientre.
Fía mucho, más no a muchos.
Suegra, ni de caramelo.
Más sabe una suegra que las culebras.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Soltero maduro, maricón seguro.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
La leche cocida, tres veces subida.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Reyes y mujeres no agradecen.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.