El hombre lo pide, y la mujer decide.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Más cagado que palo de gallinero.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Como la espada, así la vaina.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Obra acabada venta aguarda.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
A chico pié, gran zapato.
Los celos son el gusano del amor.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Olla quebrada, olla comprada.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Por la peana se adora al santo.
Justicia y no por mi casa.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Hasta el rabo, todo es toro.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Ramal y bozal, para el animal.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Me traen por la calle de la amargura.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
A ruin, ruin y medio.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.