A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
A fullería, cordobesías.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Mujer desnalgada es hombre.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
A la de tres va la vencida.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Dulce y vino, borracho fino.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
La mujer hermosa es peligrosa.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Hasta la muerte, todo es vida.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Barájamela más despacio.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
El buen vino, de sí propio es padrino.
A cazuela chica, cucharadica.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
A buen señor, buena demanda.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Casa oscura, candela cuesta.
Aseada aunque sea jorobada.
Otoño entrante, barriga tirante.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Puerta de villa, puerta de vida.