Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
La bonanza amenaza borrasca
Hombre hablador, nunca hacedor.
Cada necio quiere dar su consejo.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
A hora mala no ladran canes.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
La avaricia rompe el saco.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Un protector es como un manto.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
No se puede servir a dos señores.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Manos de sastre no ensucian la tela.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
A cada necio agrada su porrada.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Esquílalas pero no las desuelles
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Agarrando aunque sea fallo.
Cuatro ojos ven más que dos.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Cada panadero blasona de sus panes.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.