La mala no es la herramienta, sino el obrero.
A tal señor, tal honor.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Casamiento malo, presto es concertado.
El borriquito delante, para que no se espante.
Que dulce queda la mano al que da.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Harina mala, mal pan amasa.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Ladra de noche para economizar perro.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Dar una higa al médico.
Propagación mear no espuma.
Hablar a calzón "quitao".
A los tuyos, con razón o sin ella.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
El que con locura nace, con ella yace.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Amistades conserva la pared medianera.
La ventura es paño que poco dura.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Pedir peras al olmo.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Honra sin provecho la digo pecho.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
El que apurado vive, apurado muere.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
¡Cuántas te tendrán envidia!.