Las cosas se parecen a sus dueños.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
No está la Magdalena para tafetanes.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Pan casero, de ese quiero.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
En lo ajeno, reina la desgracia.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Cabra manca, a otra daña.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Ha de salir la corneja al soto.
Cada uno tiene su alguacil.
Escatimar y dar a putas.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
La casa esta donde el corazón.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Siempre habla quien menos puede.
Malos reyes, muchas leyes.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
De mi maíz ni un grano.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Quien tiene tienda que la atienda.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Buena barba, de todos es honrada.
El que apura su vida, apura su muerte.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Hay que amarrar el tamal.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.