Santo que mea, maldito sea.
Al maestro, cuchillada presto.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
De mala sangre, malas morcillas.
Mujer pecosa, mujer candela.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
A mala suerte, envidia fuerte.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Hijo ajeno, candela en el seno.
El oficio hace maestro.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
A barba muerta, obligación cubierta.
De buena casa, buena brasa.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Ama gorda, leche poca.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
A la puta, el hijo la saca de duda.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Buena cara dice buen alma.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Vayan las verdes por las maduras.
Como chancho en misa.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
A buen amo, mejor criado.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.