Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Cada santo tiene su candela.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Vive tu vida y no la de los demás.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Antes de meter, prometer.
Haber de todo, como en botica.
Haber muchos cocos por pelar.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
No hay ladrón sin encubridor.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Días y ollas hacen grandes obras.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Obra bien empezada, medio acabada.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
La primavera la sangre altera.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Mejor prevenir que lamentar.
Saber dónde aprieta el zapato.
A buenas horas, mangas verdes
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
El rábano, malo para el diente y peor para el vientre.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Más puede Dios que el diablo.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
El demonio no duerme.
Hablando mal y pronto.