Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Al que le venga el guante que se lo calce.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Vicio no castigado crece desatado
No gastes pólvora en gallinazos.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Hacienda que otro gano poco duró.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Dar palos de ciego.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Llegar a la capada.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
A roma va, dinero llevará.