Quien siembra llorando, siega cantando.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Amor comprado, dale por vendido.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
A la larga, lo más dulce amarga.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Date buena vida, temerás más la caída.
Quien bien quiere, bien obedece.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Donde entra la cabeza, entra la cola
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Según es el pájaro así es el nido.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Obra acabada venta aguarda.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Refranes viejos son verdaderos.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
A chico pié, gran zapato.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Dios sabe lo que hace.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Cojo con miedo, corre ligero.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.