Baila más que un trompo.
Por San Blas, una hora más.
Da y ten, y harás bien.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Llaga incurable, vida miserable.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Colgar los guayos.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Al pan se arrima el perro.
A un bagazo, poco caso.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
El que nace chicharra, muere cantando.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Todo amor tiene su gasto
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
A buen hambre, no hay pan duro.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Cara de beato y uñas de gato.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
De buena semilla, buena cosecha.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Sacar los trapos al sol.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Febrero, cebadero.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
El que nace postrero, llora primero.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Cuando la mula ríe, el asno llora.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Quien sabe, sabe.
Cada uno es artífice de su ventura.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno