Por amor a la rosa se soportan las espinas
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
No hay mala cocinera con tomates a la vera.
El que se brinda se sobra.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Mejor solo que mal acompañao.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
A cabo de rato, Andújar.
¡Se nos creció el enano!
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
De tal jarro, tal tepalcate.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Más da el duro que el desnudo.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
A buena confesión, mala penitencia.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Que la haga el que la deshizo.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Despacio, que llevo prisa.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.