Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Por un clavo se pierde una herradura.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Refran viejo, nunca miente.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Comer de su propio cocinado.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Amores reñidos, los más queridos.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Niño mimado, niño mal educado.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Eso es harina de otro costal.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
De dientes pa'fuera.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
A liebre ida, palos al cubil.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
A largos días, largos trabajos.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.