El hombre es un animal de costumbre.
Madurar viche.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Hacerse el de la oreja mocha.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
La zagala y el garzón, para en uno son.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
El gañán y el gallo, de un año.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Hombre valiente no muere de viejo.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
De casta le viene al galgo.
De oveja negra, borrego blanco.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Los frailes en jubón, hombres son.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A buey viejo, pasto tierno.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
La mula y la mujer son malos de conocer.
El que vende un caballo es porque patea.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
A otro perro con ese hueso.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Cinco puercos son manada.
El que paga manda y el que no se aguanta.
A la mujer brava, la soga larga.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Buen cazador, mal labrador.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Gallo viejo con el ala mata.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
El que más puede, más aprieta.