Barriga lisa no necesita camisa.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Manos blancas no ofenden.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Sabe más que el tocino rancio.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
A caballo de presente no se le mira el diente.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Caga más una vaca que cien palomos.
El que nada debe nada teme.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Moro viejo, mal cristiano.
Maestre por maestre, seálo éste.
Pasar amargura por ganar hermosura.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Nunca falta un roto para un descosido.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
No hay enemigo chico.
No compares el tocino con la velocidad.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Año malo, panadera en todo cabo.
Pronto y bien no hay quien.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
La ambición mató al ratón.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.