Cada burro apechuga con su carga.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Más ordinario que una monja en guayos.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Es tiempo de vacas flacas
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Entre bueyes no hay cornadas.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
A misa temprano nunca va el amo.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Cuando masques, no chasques.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Asno de dos, válgale Dios.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Cada perro, con su hueso.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Al mejor caballo se le van las patas.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Favor publicado, favor deshonrado.