La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
El solo querer es medio poder.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El que come solo, come como un animal.
Con el mismo cuero las correas.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
El hábito es una camisa de hierro.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Mayo ventoso, año hermoso.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Solo como Adán en el día de la madre
Oveja harta de su rabo se espanta.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Después de un gustazo, un trancazo.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Piedra movediza no cría moho.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Más aburrido que mico recién cogido.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Ahí está la madre del cordero.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
El que tiene tierra, tiene guerra.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Quien no canea, calvea.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Más vale media mierda que mierda entera.