Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Cada día, su pesar y su alegría.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Mañana te lo dirá la vida.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Enero y Febrero desviajadero.
La buena cena, temprano suena.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
El mejor sol es el que calienta hoy
Tarea que agrada, presto se acaba.
Hacer el agosto.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Sacar los trapos al sol.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Quien madruga ojeras tiene.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Lo bueno dura poco.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
De hoy a mañana se cae una casa.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Dios ayuda al que mucho madruga.
A largos días, largos trabajos.
Todas las horas hieren. La última mata.