Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
El veinte de Enero, San Sebastián el primero.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Febrerillo, mes loquillo.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Una copa a las once, son once a la una.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Salmón de enero, para mí el primero.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Cada día se aprende algo nuevo.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Enero, claro y heladero.
Hay más días que ollas.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Berzas en enero, saben como carnero.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Un buen día nunca se olvida.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Día vivido, día perdido.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Primer día de Agosto, primer día de invierno.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Más largo que un día sin pan.
Septiembre, el mes más malo que el año tiene.