Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
La lima, lima a la lima.
Buena mula, mala bestia.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
A quien vela, todo se le revela.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Quien no se arriesga no conquista
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
A mala cama, buen sueño.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Buena olla y mal testamento.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Para presumir hay que sufrir.
El loco, por la pena es cuerdo.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El oro luce, y la virtud reluce.
Aseada aunque sea jorobada.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Joya es la fama para bien guardarla.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.