Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
El miedo guarda la viña.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
No existen desgracias razonables
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Es el tercero en discordia.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
De noche madrugan los arrieros.
En ningún apostolado falta un judas.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Yegua cansada, prado halla.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Estoy hasta las manos.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Quiero ver si como ronca duerme.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.