Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Detenerse después de probar un poco algo.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Ningún ladron quiere ser robado.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
El tiempo es el mejor consejero
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Las apariencias engañan.
Salud perdida, salud gemida.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.