Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
El que del campo viene, cenar quiere.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Detrás de la leche nada eches.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Hablar con el corazón en la mano.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
No hay atajo sin trabajo.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Está mal pelado el chancho.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
A buen amo, mejor criado.
La mejor suegra, la muerta.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Preguntando se llega a Roma.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Agrada y te agradarán.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.