La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Sacar las castañas del fuego.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Cada mochuelo, a su olivo.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Cobra buena fama y échate a dormir.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Ponga agua en su vino.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Es como llevar leña para el monte.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
El vino es la leche de los viejos.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Aguas de Abril, vengan mil.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Más se junta pidiendo que dando.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Para todo perdido, algo agarrado.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
La zorra, por la cola.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Juego de manos es de villanos.
Entra, bebe, paga y vete.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Entre bueyes no hay cornadas.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.