Si quieres tener dinero, tenlo.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Ya me cansé de descansar.
A la fuerza ahorcan.
Aramos, dijo la mosca al buey.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Todo tiene un fin.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Come para vivir y bebe para comer.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
De pico, todos somos ricos.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
A gran salto, gran quebranto.
El que se casa, por todo pasa.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Echando a perder se aprende.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Esto es de rompe y rasga.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Llamame tonto y dame pan.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
La libertad no tiene par.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
La edad primero que la belleza.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Enero y Febrero desviajadero.
Ni llueca eches que pollos saques.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Cada cual en su corral.
No hay mejor salsa que el hambre.
Agarrando aunque sea fallo.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.