En caso de duda, la más tetuda.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
En Agosto trilla el perezoso.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
El que presta, a pedir se atiene.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Soñar no cuesta nada.
A barba muerta, obligación cubierta.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Cojo con miedo, corre ligero.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Donde hay leyes, hay trampas.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
La barca pasa, la orilla queda
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Con el engañador, se tú mentidor.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Darle a uno mala espina.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Quien amaga y no da, miedo ha.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
La cabra siempre tira al monte.