Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
El demonio no duerme.
La falta de progreso significa retroceso.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Beber, hasta la hez.
Los celos son malos consejeros.
Lo pasado, pisado.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Quien lengua ha, a Roma va.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Juramento, juro y miento.
Arandino, borracho fino.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El mono sabe el palo al que trepa.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Madre muerta, casa deshecha.
Como es el padre, así es el hijo.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Por los cuernos se agarra el toro.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Buen lector, mal escribano.
De buen chaparrón, buen remojón.
El hábito es una camisa de hierro.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
A gallo viejo gallina joven.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
La soga se rompe por lo más fino.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Dios castiga sin dar voces.