El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Todas las cosas pasan como el viento.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
La virtud loada, crece.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
El que persevera triunfa.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
La vida es la novia de la muerte.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
A la vejez aladares de pez.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Por un clavo se pierde una herradura.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
El que debe y paga, descansa.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Promete poco y haz mucho.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Virgo viejo, puta segura.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
No hay hermosura sin gordura.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
La más cauta es tenida por más casta.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.