Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Colgar los guayos.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Hay quien las mata callando.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
La bonanza amenaza borrasca
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Me hizo sudar la gota gorda.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Maestro, El se puede comer la regla.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Jurar como carretero.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Todo mi gozo en un pozo.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Boda mojada, novia afortunada.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
No falta de que reirse.
A barba moza, vergüenza poca.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
En toda guerra está mezclada una mujer.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
A gallo viejo gallina joven.
Esta más grande la caja que el muerto.