La cabra come el césped allí donde se ata.
Darle a uno mala espina.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Colgar los guayos.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
La bonanza amenaza borrasca
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Maestro, El se puede comer la regla.
Hay quien las mata callando.
Me hizo sudar la gota gorda.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Jurar como carretero.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Todo mi gozo en un pozo.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Boda mojada, novia afortunada.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
A barba moza, vergüenza poca.
No falta de que reirse.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Esta más grande la caja que el muerto.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.