A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Pan con pan comida de tontos.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Todo laberinto tiene una salida.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Está comiendo zacate el burro.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El ama brava, es llave de su casa.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
La duda es la llave del conocimiento.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
No te asombres por poca cosa.
Pedir peras al olmo.
Hebra larga, costurera corta.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Confesión obligada, no vale nada.
Quien no se aventura, no cruza la mar.