La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Mujer mayor, es la mejor.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
El que afloja tiene de indio.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
El amor es una hierba espontánea
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Dando dando, palomita volando.
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Mal es acabarse el bien.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Lo que fuere sonará.