Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Hacer buenas (o malas) migas.
Hasta la muerte, todo es vida.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Como vives, juzgas.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Quien tiene arte va por todas partes.
Buena razón quita cuestión.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Yegua cansada, prado halla.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
La larga visita la alegría quita.
Llegar al humo de las velas.
A la hora mala no ladran los perros
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Se las sabe por libro
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Peor es la moza de casar que de criar.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.