Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Quien come aprisa, come mal.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Hay que andar más tieso que un ajo.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
El que se casa, por todo pasa.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Cada uno halla horma de su zapato.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Son cucarachas del mismo concolo.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
No hay como la casa de uno
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Donde hay pelo hay alegría.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
La suerte es de quien la tiene.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.