A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Cada mozo lancee su toro.
Volverse humo.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Tan rápido como un chisme.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Hacer oídos de mercader.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
Irse con la música a otra parte.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
De desgraciados está el mundo lleno.
El necio dispara pronto sus dardos.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Lo bailado nadie me lo quita.
La esperanza es la última en morir.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
De la vista nace el amor.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Más vale bueno que mucho.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Mala yerba, mucho crece.
Mujer con toca, dos veces si.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
A cada ermita le llega su fiestecita.