Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Aire gallego, escoba del cielo.
La que fácil llega, fácil se va.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Cali es cali y lo demás es loma.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Can que mucho lame, saca sangre.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
El que demonios da, diablos recibe.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Campana cascada, nunca sana.
Buena fama, hurto encubre.
Romero ahíto saca zatico.
Costurera mala, la hebra de a vara.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
El viejo que se cura, cien años dura.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
La mujer hermosa es peligrosa.
Hablando mal y pronto.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Hacer de necesidad virtud.
Un ruin ido, otro venido.
Madre solo hay una, y padres muchos...
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
La manzana podrida pudre a las sanas.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
El borracho, de nada tiene empacho.
El amor mueve montaña.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
El casado por amor vive vida con dolor.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.