El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
No dejar títere con cabeza.
A la de tres va la vencida.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Jugar la última carta.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Cuatro ojos ven más que dos.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
A consejo de ruin, campana de madera.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Para prosperar, madrugar.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Bien ama quien nunca olvida.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.