Buscarle la quinta pata al gato.
Moza reidora, o puta o habladora.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Más ordinario que una monja en guayos.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Hacer la del humo.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Hacer algo de cayetano.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Hacerse el de la oreja mocha.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Al tonto se le conoce pronto.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Dios ayuda al que mucho madruga.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La fantasía es la droga de la mente
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Llamame tonto y dame pan.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.