Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Oír campanas y no saber dónde.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
De chica candela, grande hoguera.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Boca con boca se desboca.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Pa' todo hay fetiche.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
El mundo da muchas vueltas.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Costumbre mala, desterrarla.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
La suerte es de los audaces.
Que todo es ilusión menos la muerte.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Cual andamos, tal medramos.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
A gran salto, gran quebranto.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Madre ardida hace la hija tollida.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.