Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Del odio al amor hay solo un paso.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Los amantes que se pelean, se adoran
Carga que place, bien se trae.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Los mejores pilotos están en tierra.
Acá como allá, y allá como acá.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Padecer cochura por hermosura.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
A caballo nuevo jinete viejo.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
A hijo malo, pan y palo.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Es puerco de la misma manada.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Arriba canas y abajo ganas.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
A feria vayas que más valgas.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Cada uno muere de su vicio.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Más vale odiado que olvidado.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Quien roba una vez, roba diez.