Amigo de todos, loco con todos
A buenos ocios, malos negocios.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Cali es cali y lo demás es loma.
Indios y burros, todos son unos.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Más enredado que un kilo de estopa.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Cinco puercos son manada.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Hablar hasta por los codos.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Bailarines en cojos paran.
De suerte contentos, uno de cientos.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Viendo al payaso, soltando la risa.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Cada cual en su corral.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Idos y muertos, olvidados presto.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Más raro que perro verde