Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Abril llovedero, llena el granero.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Alegrías secretas, candela muerta.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Mal de muchos, epidemia.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
A persona lisonjera no le des oreja.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Quien madruga ojeras tiene.
Cargos son cargas.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Un pie calzado y otro descalzo
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
El que es pendejo ni de dios goza.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Tenés cola que te machuquen.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Cruz y raya, para que me vaya.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
De noche madrugan los arrieros.
Hijo casado, vecino airado.
El chocolate, muy movido y poco hervido.